El gol a los 3 minutos de Sir Charles Aránguiz espantó cualquier señal de nerviosismo en el inicio del partido entre Chile y Bolivia. Si bien, la historia entre estas dos selecciones siempre ha sido positiva para “La Roja”, otra cosa era este enfrentamiento luego de una semana demasiado convulsionada para los pupilos de Sampaoli.
Los problemas pueden sacar lo mejor de cada uno
Luego de la cagada de Arturo Vidal durante la semana, este partido ante Bolivia cobraba mayor importancia. Todo lo que se habló, lo que se dijo y lo que se especuló, quedó en nada luego de que el grupo demostrara que realmente está unido, que están enfocados en el objetivo final y que el apoyó de la gente terminó siendo el golpe anímico final para dar vuelta la hoja y seguir en la pelea por la copa.
Si a esto le sumamos los rendimientos individuales, se podría decir que el conflicto es cosa del pasado y terminó siendo una motivación extra para toda la selección.
Una máquina de precisión
Los circuitos ofensivos y defensivos funcionaron a la perfección. A diferencia de los partidos anteriores, las sociedades entre Valdivia, Vidal, Sir Charles y Marcelo Díaz estuvieron totalmente aceitados, contando con el apoyo desde atrás de Beausejour e Isla (ambos en menor medida).
El fútbol de toque que Sampaoli está imprimiéndole a La Roja, un poco más pausado que lo que vimos en el último mundial, mostró su mejor expresión de fútbol durante el encuentro ante Bolivia.
Jorge Valdivia llevó la batuta, Arturo Erasmo su exuberancia, Sir Charles Mariano su oportunismo y olfato, mientras que Marcelo Díaz su visión de juego y sacrificio (nuevamente hizo función ofensiva-defensiva como volante y líbero).
Aciertos ofensivos
10 goles anotados y 2 anulados en 3 partidos. Un promedio de 4 goles por encuentro que son la consecuencia del trabajo que se está realizando para cambiarle el perfil de ataque a nuestra Selección. La efectividad que ha mostrado La Roja en esta primera fase sólo se vio empañada por los 3 goles en contra de México, pero que igual contaron con una buena producción ofensiva de un equipo que además se pierde muchas oportunidades para anotar.
Con Jorge Sampaoli, Chile mostró mucha más verticalidad en tiempos pasados, pero esa misma forma de jugar hacía que las oportunidades de gol no fueran tan claras o que simplemente no se generaran por la velocidad en que se producía todo.
Funcionan los Cracks
Claudio Bravo, Arturo Vidal, Gary Medel y Alexis Sánchez son los jugadores más destacados de la selección, por donde juegan y el momento que pasan, pero también son la columna vertebral de esta selección.
Sus momentos personales son claves para el rendimiento de La Roja, algo que ante Bolivia funcionó a la perfección.
Bravo aporta liderazgo dentro de la cancha, Gary es el que se sacrifica por todos, Vidal es el jugador completo y Sánchez el talento en si mismo. Si estos cuatro jugadores se ven potenciados de otros como Valdivia, Aránguiz y Díaz, el resultado es la impecable performance ante los altiplánicos.
Un detalle importante de la noche de viernes fue el regreso al gol de Alexis Sánchez, algo que puede tener repercusiones positivas para el resto de la copa.
Sampaoli no experimentó
El refrigerador en la cocina, los sillones en el living. Así dice el dicho futbolero para explicar que cada jugador debe estar en una posición que domina o que por lo menos le acomoda. Jorge Sampaoli hizo fácil esta tarea y cada pieza se acomodó de manera correcta (sin experimentos como Eduardo Vargas de lateral izquierdo).
Los rendimientos línea por línea fueron positivos y sólo los laterales (en este caso Beausejour e Isla) están quedando un poco en deuda por la poca relevancia que tienen en el juego, casi siempre más preocupados de defender que de una proyección ofensiva con buenos resultados.
El discreto nivel de Bolivia
Ecuador derrotó a México en el partido previo y tanto Chile como Bolivia ingresaron a la cancha clasificados. El encuentro entre ambas selecciones sólo iba a definir el primer y segundo lugar, situación que pudo afectar a los bolivianos que con esta clasificación ya estaban haciendo historia.
Chile por otra parte, dejó en evidencia lo pobre del planteamiento boliviano y las malas decisiones del DT altiplánico para detener los avances ofensivos de La Roja. El 5 a 0 fue una paliza que desnudó las falencia de una selección boliviana que tendrá que trabajar mucho de cara a los cuartos de final de la copa.


