La estadística dice que Chile ha estado metido entre los 3 primeros de casi todas las Copas América que ha organizado, lo que nos lleva a pensar que soñar con llegar a instancias finales del torneo no es ninguna fantasía.
La preparación de nuestra selección ha sido buena, el plantel no ha sufrido grandes bajas y el grupo se conoce desde hace mucho tiempo. El mundial de Sudáfrica nos dejó con gusto a poco, Brasil 2014 ni hablar, pero lo que se viene en nuestra casa es algo que podría cambiar la historia.
Al ver la formación titular de Chile (Bravo; Isla, Medel, Jara, Mena; Charles, Díaz, Vidal; Alexis, Valdivia y Beausejour), nos ilusionamos con la participación de jugadores que están pasando por su mejor momento. Por otro lado, miramos al banco de suplentes donde nombres como Matías Fernández, Eduardo Vargas o David Pizarro nos entregan un recambio de lujo pensando en tener diferentes variables de juego.
La Selección Chilena es destacada alrededor del mundo, no hay dudas de que es una de las 3 o 4 selecciones favoritas para quedarse con la copa, pero también sabemos que son muchos los factores que influyen para que un objetivo tan importante se concrete. Es el momento de dar ese salto y dejar de vivir de la ilusión y de los triunfos morales.
Llevo muchos años viendo fútbol y son muchas las derrotas que sumo al seguir a la selección. Hemos pasado por momentos paupérrimos pero hace tiempo que venimos cosechando triunfos y buenas actuaciones. Es el momento de ir por más y que todo el buen trabajo que se ha hecho quede plasmado en algo tangible.
Es el momento porque estamos de local y eso debería ser más un golpe anímico que una presión, es el momento para que la presión real la tengan nuestros rivales en cada uno de los estadios donde enfrenten a La Roja. Es el momento para que dejemos las diferencias futbolísticas de lado y nos concentremos en una sola misión, apoyar a nuestra Selección hasta el final.
¡Vamos Chile!
