A 37 años de URSS vs Chile: El Partido de los Valientes

El triste gol de "Chamaco" en la revancha donde URSS no se presentó

En nuestras librerías existen millones de libros de distintas temáticas; historia, ciencias, novelas, autoayuda del tipo “Me gustaría tener un amigo como yo”, por Jorge Garcés (?), pero sobre el deporte rey y pasión de multitudes, siempre cuesta encontrar material, por lo menos en nuestro país.

Para empezar la sección más cultural de la que se tenga recuerdo en CT desde la conferencia del Dié (Veáse, LTA, Pasman), partimos con un libro sobre uno de los temas más comentados, polémicos, míticos y casualmente, poco documentados en la historia de nuestro fútbol, “El partido de los Valientes”.

En lo netamente deportivo, el contexto de la historia, narrada por el periodista Axel Pickett, es el de la clasificación a la Copa Mundial de Alemania 1974. Luego de ganar el grupo 3 de las Clasificatorias en un partido de desempate contra Perú en Montevideo (Venezuela era el otro integrante, pero se retiró antes de comenzada la competencia), la Selección Nacional debía pelear en la última batalla contra el ganador del grupo 9 en la Clasificatoria de la UEFA, el que resultó ser, nada menos que la URSS.

Por otro lado, el contexto histórico en que estaba nuestro país en el momento de los hechos es otra cosa, el partido que nos clasificó hasta el repechaje mundialista, se jugó el 5 de agosto de 1973, bajo la presidencia del izquierdista Salvador Allende. Situaciones políticas siguientes, hicieron que el duelo frente a los Europeos tuviese como “condimento” extra el hecho de haber pasado a ser gobernados por una Junta Militar de carácter derechista, cosa no muy bien vista en la Unión Soviética, enemigo Nº 1 del Régimen Chileno.

Sobre el partido en sí, que es el eje central del relato/entrevista realizado por el autor, además de narrar la situación de crisis interna en el país y cómo los jugadores se mezclan con esta; se intentan desmitificar y confirmar varias situaciones como el hecho de que no exista registro audiovisual sobre este, el increíble frío en que se realizó el partido, las dificultades que tuvo la delegación chilena para moverse en un país totalmente desconocido y lejano, la confianza y manejo del árbitro Armando Marquez (declarado anticomunista), que mostró Elías Figueroa, debido a que se conocían de la Liga Brasileña. Del mismo mejor jugador chileno en la historia y como una de las tantas anécdotas que hacen más sabroso este libro, se cuenta que cuando volvió a su casa se encontró sin muebles..Ni esposa, quien se enojó tanto con su marido por partir a Europa con el riesgo que ello implicaba, que lo dejó por “osado” (!)

Todo lo anterior se narra desde la perspectiva de dirigentes y jugadores (de ambos equipos) que estuvieron presentes en el viaje quienes aún, a 30 años (momento de publicación) del libro, se contradicen en situaciones que acontecieron en este periplo.

“Dejar a nuestras familias en el país, a menos de una semana del golpe de Estado, fue terrible. El regreso también. Malos recuerdos de tanta gente que desapareció, que murió, gente inocente. Fue terrible, pero siempre hay que seguir viviendo” – Francisco “Chamaco” Valdes, Cráck Q.E.P.D.

“La propanganda soviética nos hacia creer que los chilenos no querían volver a su patria, por los sucesos políticos que se habían producido” – Evgeny Lovchev, defensa Soviético.

“Salté con un par de soviéticos y cuando iba cayendo con uno de ellos, ya casi tocando el suelo, ¡Pafff! Le tiré un combo. Se lo pegué acá (Entre mejilla y nariz)” – Elías Figueroa, El más grande.

“En lo que respecta al juego brusco de la línea defensiva chilena y de Elías Figueroa, en particular, es verdad. No deseo comentar el desempeño del árbitro” – Oleg Blokhin, delantero Soviético.

“Después de decirme que iba a los leones, el Zorrito me agrandó : Co-co-con tu ha-ha-habilidad e i-i-inteligencia te-te-tenis que y-usar todos tus recursos, Ho-ho-hoy tenis que de-de-demostrar la ha-habilidad de cu-cu-cuando jugabai e-e-en la plaza de ca-ca-cabro chico” – Carlos Cazsely, Rey del metro cuadrado.

Lo cierto es que las situaciones previas al duelo estuvieron marcadas por una enorme cantidad de situaciones extrañas, como lo fue la despedida que se le hizo al plantel en La Moneda por parte del en ese entonces Gral. Pinochet, luego, ya en Europa, la sorpresa de que los pasajes que la Asociación tenía reservados para la delegación, los que fueron extrañamente cancelados, aun sin respuesta clara de quien tuvo la responsabilidad en eso. Luego, llegando a la URSS, los funcionarios del aeropuerto no dejaban ingresar a un miembro del equipo chileno, Carlos Caszely, debido a la diferencia ente su foto de pasaporte y su actual rostro; ¿el motivo? Bigote y nada mas.

¿El partido? Se jugó el 26 de septiembre, empate sin goles con sabor a victoria para el equipo chileno que formaba con: Juan Olivares (Unión Española); Juan Machuca (Unión Española), Alberto Quintano (Cruz Azul, Mex), Elías Figueroa (SC Internacional, Bra), Antonio Arias (Unión Española); Guillermo Paez (Colo Colo), Juan Rodríguez (Atlético Español, Mex); Sergio Ahumada (Colo Colo), Francisco Valdés (Colo Colo); Leonardo Veliz (Colo Colo) y Carlos Caszely (Colo Colo), o sea, el Colo Colo saqueado del 73, reforzado con una defensa de lujo, con dos centrales que tuvieron una actuación notable.

La vuelta fue uno de los bochornos más grandes de los que se tiene recuerdo en la historia de las clasificatorias mundialistas. Un Estadio Nacional que sólo semanas antes había sido utilizado como campo de reclusión para prisioneros políticos, ahora se vestía de “fiesta”, en donde 18.000 personas pagaron su entrada para ver a Francisco “Chamaco” Valdés meter un gol en un arco vacío, debido a que la URSS se negó a jugar en un país con un Gobierno Militar de Derecha, que había derrocado a su aliado, el Presidente Salvador Allende.

Finalmente, se jugó un partido preparatorio para el Mundial de Alemania contra el Santos de Brasil, el que sin Pelé goleó a la Roja por un categórico 5-0.

¿El Libro? Completamente recomendable, un espectacular relato de investigación sobre un tema del que siempre se ha conversado mucho, pero generalmente desde la especulación.

Ficha Técnica

Título: El Partido de los Valientes
Autor: Axel Pickett (@axelpickett)
Año: 2003
Editorial Aguilar, 212 páginas.

Mostrar 78 comentarios

78 comentarios

  1. Julieta

    La única pasión por la que puedo enloquecer (?) es el fútbol, no la política. Por suerte. Debe haber sido imposible permanecer imparcial en ese entonces…

    Que cracks eran los soviéticos. Ahora son un montón de paisitos pequeños, pero libres =)

  2. Torino

    mi comentario les parecerá amarguísimo, pero bueh todos tenemos opinión

    primero, me parece triste que los únicos, o más conocidos, libros sobre fútbol traten sobre situaciones anecdóticas (como ésta), penosas (seudo maracanazo), pelambres (casi todo lo relacionado a España 82 y post Francia 98), temas dirigenciales (el “peor mundial de la historia”), personajes no deportistas (el barrista de la trompeta ¿Yuraidini?), etc. No he visto libros que hablen de triunfos deportivos, grandes futbolistas o equipos, con excepción del libro oportunista y chupapi de Carcuro para Zamorano. Talvez también nombrar el libro de los 100 años del E4E, no se si habrán semejantes de otros equipos. Esperaría ver libros sobre Chamaco, el Colo Colo de la copa 91, el equipo del 62, ballet azul, la U de los 90, Caszely, Salas. Como siempre en temas de fútbol miramos a Argentina les dejo 2 ejemplos: “Boquita” y “Yo soy el Diego”

    Segundo, la actuación de Figueroa en ese partido y el orgullo con que él lo cuenta y los comentarios que veo aquí mismo sobre ello me parecen lamentables. Un jugador que se sale del reglamento, practica juego violento y hostigamiento del rival y se arregla para ello con el árbitro no me parece algo para llenarse de orgullo, ni siquiera con el motivo de ir a un mundial. Esto no quita lo gran jugador que pudo haber sido Figueroa, pero la lógica de su actuación es la misma que opera para justificar situaciones como la patada de Ormeño a Branco, la cortada del cóndor Rojas o Chavarría contra Francescoli. Antes que me crucen, les pongo como ejemplo la actuación de Rocco contra Olivera de la U el año pasado, el relato es el mismo (aunque sin el combo maletero)

Agregar un comentario