Zaire y su “notable” participación en un mundial

Zaire

Zaire, nombre con el que fue conocida la República del Congo entre 1971 y 1997, fue manejado por el dictador Mobutu Sese Seko en plena década de los setenta, cuando apenas tenían una población de 35 millones de habitantes. Ubicado en el sector subsahariano del continente negro, esta nación se hizo conocida a nivel mundial no sólo por el “buen gobierno” de su dictador, sino por su llegada en 1974  a la máxima cita futbolística del planeta: el mundial de Alemania.

Pero su ingreso a la elite futbolera no estaría exenta de polémicas. En las eliminatorias africanas, y por decreto gubernamental, los jugadores fueron obligados a prescindir de sus nombres con derivaciones europeas, a favor de utilizar sus raíces africanas.

Dirigidos por el yugoslavo Blagoje Vidinic, los llamados “Leopardos” consiguieron dejar en el camino a Togo y a Camerún, con estos últimos tras un partido de desempate.

Ya en la fase final de las clasificatorias africanas, debían enfrentar a Zambia y Marruecos, pero los primeros quedaron rápidamente en el camino, dejando la puerta abierta para que marroquís y zaireños pelearan por el pasaje africano para la Copa del Mundo.

Sin embargo, y como todo lo que rodeaba a Zaire en los 70, un polémico arbitraje en el partido de ida donde ganaron por 3-0, provocó la indignación de Marruecos quien decidió no presentarse al duelo de vuelta, por lo que se confirmaba la presencia zaireña en el décimo campeonato mundial de fútbol.

Al llegar a Alemania, el gobierno contrató a un par de “brujos” para mejorar el rendimiento de su equipo. Aunque tras ver el grupo que les toco (el 2, junto a Escocia, Yugoslavia y Brasil) quedaba la sensación de que ni con un ejército de hechiceros se podía avanzar hasta segunda fase.

Para la historia la formación titular que debuto con Zaire en un mundial: Kazadi Muamba; Muepu Ilunga, Mwanza Nel Mukombo, Buanga Tshimen y Lobilo Boba;  Kilasu Massamba y Mana Mambuene; Kidumu Mantantu, Ndaye Mulamba, Mayanga Maku y Kakoko Etepe. Un arriesgado 4-2-4.

Pero sólo quedó en eso. El 14 de junio de 1974, en Dortmund, Zaire cayó por 2-0 ante los escoceses, con goles anotados por Peter Lorimer y Joe Jordan. ¿Consecuencias? El técnico Vidinic decidió sacar de la concentración a los “brujos” , y éstos acusaron al entrenador de favorecer al siguiente rival de su escuadra, Yugoslavia.

Con o sin los hechizeros, finalmente cayeron estrepitósamente ante los yugoslavos por un histórico 9-0, el cual tuvo varias particularidades. A los 18 minutos del primer tiempo Zaire perdía por 3-0 y el entrenador Vidinic decidió sacar al portero titular Kazadi, y cinco minutos después el delantero Mulamba se iba expulsado por una fuerte infracción.

La inexperiencia internacional de los africanos se hizo cada vez más evidente: con los africanos cansados, desilusionados y deprimidos, poco le costó a los yugoslavos completar la goleada y Tubilandu Dimbi , el arquero suplente, fue a buscar la pelota adentro del arco 6 veces más, para cerrar con un contundente 9 a 0.

Brasil fue el último rival de los zaireños y los sudamericanos tenían que ganar por tres goles para pasar de ronda. Pero los últimos campeones no estuvieron en su mejor tarde y recién a los 79 minutos, Valdomiro marcó el 3-0 tras una falla del portero Muamba, y que le permitió finalmente pasar de ronda, dejando eliminados a Escocia.

Igualmente los hechos destacables del encuentro se produjeron en una misma jugada: los jugadores de Brasil se tomaban un tiempo para ejecutar un tiro libre, protestando por la posición de la barrera, y cuando el árbitro rumano Nicolae Rainea pitó su silbato para que la falta se ejecutara, el lateral africano M’wepu Ilunga  salió de la barrera y despejó el balón. Todos quedaron sorprendidos e incrédulos, más aún ante la protesta del defensor creyendo que estaba en lo correcto. Lo más chistoso es que Ilunga estaba convencido que el primero que llegaba a la pelota tras el silbatazo, se hacía con la posesión de la misma.  (?)

Por si esto fuera poco, hace unos años se supo que después de ser goleados 9-0 ante Yugoslavia, en lo que se consideró la mayor vergüenza del fútbol africano en su historia, los zaireños recibieron una intimidación de parte del líder del estado africano Mobutu Sese Seko: “nos dijeron que si perdíamos por más de 4 goles contra Brasil, que mejor nos quedáramos en Alemania” afirmó el defensa Ilunga.

En Alemania 1974, la participación de Zaire dejó bastante que desear, ya que terminó con tres derrotas y 14 goles recibidos, resultados que la colocan en la penúltima posición de la tabla general de la Copa Mundial, sólo por delante de El Salvador que perdió sus 6 partidos mundiales con 1 gol y 22 en contra.

Conclusión: no son los más malos del mundo, pero quedaron en la historia y eso les debe poner orgullosos.

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38 comentarios

  1. jhonnie_walker (achondo LTA)

    el despeje del balon frente a brasil en el tiro libre… es de las cosas mas graciosas que he visto en un mundial… ademas del cornete de leonel xD
    y maradona de la manito al doping.

  2. Auguste Comte

    Felicitaciones por la historia, notable el despeje… si lo habia visto, una de las cosas mas freak de un mundial

    Zambia tiene una historia bien triste en la clasificatoria de 1994…

  3. ZeroPurple

    lo unico que sabian los negritos era que si la pelota entraba al arco era gol y nada mas

    ojala que los africanos tengan un buen mundial y no den jugo

  4. jajajajaja, andaban harto perdidos los jugadores de Zaire.
    Ayer alguien vio el partido del recuerdo en ESPN+ con la final entre Argentina – Holanda del ’78? Que mala suerte la de los holandeses con ese palo en los últimos minutos del tiempo normal.

  5. JoviHead

    ¿Cual fue el partido?, donde un jeque no sé de que país ¿arabia saudita? paró un partido y quería que al equipo rival le anularan un gol o algo así, una hueá bien freak, y creo que el arbitro al final le hizo caso…

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