Sin dudas, la falta de experiencia es la principal contra que tiene el equipo. Al analizar al plantel, nos damos cuenta que sólo tres futbolistas poseen más de 30 años: El portero Manuel Almunia y los defensas William Gallas y Mikael Silvestre (quien era el 4to central para Alex Ferguson). De estos tres, solamente el español jugó contra el Manchester, un equipo que tiene jugadores ya probados y de referencia mundial como Edwin Van Der Sar, Rio Ferdinand, Cristiano Ronaldo, Paul Scholes o Ryan Giggs.
No necesariamente la vejez te haga ganar esta clase de partidos, pero el liderazgo que pueden ofrecer los más longevos contagia al equipo. Hagamos una comparación entre el Arsenal que jugó el último duelo ante el Manchester y el Arsenal de hace tres temporadas, que fue finalista de la Champions (derrota 2-1 ante Barcelona)
ARSENAL 2009
Almunia (*); Sagna, Toure, Djourou, Gibbs; Walcott, Cesc Fabregas, Song; Nasri, Van Persie y Adebayor
ARSENAL 2006
Lehmann; Eboue, Toure, Campbell, Cole; Pires, Silva, Cesc Fabregas, Hleb, Ljungberg; Henry.
Como vemos, solamente se repiten tres jugadores entre ambas escuadras, Manuel Almunia (que entró a los 20 minutos por Pirés el 2006) Kolo Touré y Cesc Fabregas, jugadores que han visto en esta final su mayor logro deportivo. (Cesc también ganó la Eurocopa con España, aunque era suplente en el equipo de Aragonés)
Ambos equipos tienen una similitud. Los dos encarnaban a la perfección el juego que le gusta a Wenger, pases cortos y rápidos a ras de piso, velocidad en los ataques y proyección de laterales.
Hay diferencias en cuanto al sistema táctico utilizado:
Este año, y por la necesidad de revertir el 0-1 encajado en Old Trafford, Wenger planteó un 4-3-1-2 con dos puntas netos.
El 2006, aquel equipo jugaba 4-4-1-1; dos líneas de cuatro, con Hleb por delante de ésta jugando como segunda punta libre (moviendose preferentemente por los extremos) y Henry, goleador absoluto de los “Gunners” sólo arriba.
Sin embargo, a mi juicio hay una diferencia esencial: La Experiencia.
Aquel Arsenal era más pragmático porque poseía líderes en la cancha que podían llevar adelante los partidos: Sol Campbell, Ashley Cole, Freddie Ljungberg, Robert Pirés o Thierry Henry (mas Dennis Bergkamp, quien jugaba su última temporada como profesional) eran los que podían poner la pausa al encuentro, dirigir a los mas nóveles e indicarles en qué momentos podían llegar al área rival tocando y en cuales tenían que poner la pausa y defender.
Los referentes del equipo actual son… Cesc y Touré. El resto son, en su mayoría, jugadores en formación, que es la eterna apuesta del DT francés, un equipo a futuro. Pero un equipo grande no puede sólo ser una cuna de promesas a futuro, mas si han pasado 5 años desde que el Arsenal ganó la liga en la temporada 2003-2004. El club necesita cosas importantes. Arsene Wenger, en su condición de Manager, debe darse cuenta que no sólo basta con fichar a un jugador de 16 años para que en 7 años sea capaz de rendir, debe comprar jugadores consolidados, apuntar a nombres relevantes para reforzar el plantel (especialmente la defensa) y mejorar el desarrollo de los futbolistas “futuribles” que posee. El Manchester lo tiene a Scholes, el Liverpool tiene de alma a Gerrard, Lampard es referencia obligatoria en el Chelsea… y el Arsenal se escuda en el jóven Fábregas, que no supera los 22 años...
Desde que llegó a Londres, Wenger ha cautivado a los ojos del mundo del fútbol con su intención de espectáculo y buen juego, pero, de no cambiar su política de contrataciones, el Arsenal parece condenado a vagar por la intrascendecia por algunos años más…
