El año 2006, cuando los rumanos estaban en plena Champions, el mandamás dio una verdadera clase de respaldo incondicional al portero portugués Carlos Fernández, quien recibió 8 goles en 3 encuentros de la competición, al afirmar que no solo quería al meta fuera del equipo, sino que estaba dispuesto a pagar más de 70 millones de pesos al equipo que consiguiese la ficha del jugador. Todo un ejemplo para nuestros dirigentes… (¿Ca22iano, Cabrera, FPardo?)
Ese año, el equipo era dirigido por una verdadera gloria del fútbol rumano, Gica Hagi, quien finalmente decidió renunciar al cargo, denunciando amenazas por parte de Becali, quien le “aconsejaba”, al más puro estilo chocopandescu (?), que jugadores debía alinear y que estrategias debía utilizar en el campo de juego. Eso si es respetar a los idolos!!
Pero la más increible de todas, en mi opinión, fue cuando señaló abiertamente que usaría métodos “poco tradicionales” (no para el fútbol italiano, evidentemente…) para ganar campeonatos, señalando una frase notable “Voy a pulsar todos los botones y sin cesar. Quien tiene más dinero tiene más botones. ¡Gigi Becali tiene más dinero!” (favor leerse con el mismo tono de voz que utiliza MAF cuando declara que la UC juega el mejor fútbol de Chile)
El que es además referente del Partido Nueva Generación, también se ha visto en algunos hechos extradeportivos notables, como Arrestos, satanizando la música de Queen o robandose la película en el matrimonio del defensa Christian Chivu (!), pero lo más notable fue cuando rompió totalmente los códigos con uno de sus compañeros de partido, al señalar públicamente su desacuerdo con la decisión de su colega de aumentar el tamaño de su pene con frases como “¡LP nos creo así!”, lo que le valió la destitución al pequeño (?) político.
Así es que cuando usted vea a un dirigente trayendo refuerzos bostas, creyendose patrón de fundo o es Gerardo Mella, recuerde que en una ciudad de Europa hay un presidente que ya está por lo menos cinco pasos delante suyo…
