Esclavitud Futbolera

Un antiguo Draft de refuerzos para renovación de plantel (?)

Hace un tiempo tuve una agradable “tertulia escrita” con RDaneel respecto al ver a los jugadores como activos de las empresas dedicadas al negocio del fútbol. Yo afirmaba que se podrían tratar como análisis de activos en cuanto sus pases son transables, a lo que Rada refutó que eso era casi volver a la época de la esclavitud, costumbre abolida desde la Ley de libertad de vientre de 1811.

Pues bien, encontré algunas similitudes respecto al fútbol y la esclavitud imperante en las colonias que quise compartir a ver si ustedes lo habían notado.

De partida, como la palabra esclavitud suena feo, pues conlleva abuso de un patrón hacia su esclavo (que opera como propiedad propia y exclusiva), intenté buscar un término para suavizar un poco el asunto, pero ninguno dejaba de herir, así que hablemos “a calzón quita’o” como dirían nuestras abuelas.

En términos económicos la esclavitud es el uso y abuso de las condiciones naturales, talentos y habilidades de las personas a cargo de un patrón que compra los derechos de propiedad sobre su explotación, enajenación y finiquito (no quise nombrar los derechos de precedencia sexual, por no estar legalmente establecidos, pero si somos estrictos…), adquiriendo la responsabilidad de brindarle una retribución, la cual, en la época de la colonia, correspondía a casa, techo, evangelización a azotes (?) y una ración diaria de comida. Convengamos que en la actualidad han mejorado un poco las condiciones y a lo anterior se suma un sueldo que debería permitir vivir tranquilo, y, en contados casos, comprar un auto y una casa.

Aquí, si vamos a la raíz económica, la figura del pase del jugador se puede configurar como el derecho de patrimonio y uso de las cualidades de la persona, en este caso el jugador, el cual entrega sus condiciones, habilidades y talento al servicio de un equipo en la consecución de un resultado. En este punto debo ser justo y conceder la razón en que los clubes se preocupan de la salud y de mejorar las habilidades de los jugadores a fin de rentabilizarlos a futuro. Sin embargo, así como en la antigüedad el patrón accedía a los derechos de exclusividad de uso de los esclavos, los clubes compran los derechos de uso de los jugadores al adquirir el pase.

Así como en los días antiguos existía la figura del Tratante o Comerciante de esclavos, que era quien los exponía en plazas y mercados encadenados mostrando las cualidades, hoy se usa el más romántico (?) término de Representante, que en vez de exponerlos en plazas públicas, lo hace a través de videos, paginas web, pruebas y negociaciones con veedores. Las antiguas características de poseer buenos dientes, brazos fuertes, buena musculatura y espalda ancha en los hombres, o caderas anchas, senos firmes y bello rostro, han sido reemplazadas por Goles/año, Minutos jugados, Asistencias/año, Expulsiones/temporada, Estatura, resistencia física, peso, capacidad de rechazo al saltar y otros tantos indicadores de rendimiento.

Lo que es una clara similitud es el someter a la persona a una presión psicológica estresante, en la época antigua era el temor a ser azotado o echado de la hacienda, en la actualidad es la familia que pone sus sueños y aspiraciones en los hombros de niños que, de no soportar de manera adecuada el esfuerzo mental sea bien por inmadurez o poca preparación, puede acabar, eventualmente, cediendo a vicios y problemas por stress.

Los antiguos tratos abusivos, que hacían que la persona sufriera el hecho de que el patrón fuera amo y señor, fueron reconvertidos a contratos leoninos para con los juveniles que abusan de ellos y de sus familias, enriqueciendo a unos pocos (¿Alguien dijo por ahí ofrecer 50 mil pesos por mes de manera obligada para poder ir a un Sudamericano?).

En fin, la comparación es un poco bizarra pero permite hacer un paralelo entre 2 cosas que no tendrían por donde estar relacionadas. Si bien RDaneel tenía mucha razón en decir que ver a los jugadores como activos del club era volver a tener un pensamiento esclavista, no estamos tan lejos de ello.

Post enviado por el Profe Hoznet

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