Todos Sudacas

El Club Independiente de Avellaneda, en su partido dominical anteayer contra Boca, logró un notable triunfo con dos goles del “Rolfi” Montenegro.
En lo netamente futbolístico, se puede decir que los Rojos se revitalizaron después de un inicio de campeonato bastante flojito y le dio oxígeno a Pepé Santoro, el DT que estaba con la soga al cuello.

No obstante, lo extrafutbolístico hace noticia; en el entretiempo del encuentro, los muchachos barras de Independiente, comenzaron a flamear banderitas de Paraguay y Bolivia con “la 12” impresa en ellas, haciendo alusión a la barra boquense.

El acto xenófobo, no pasó en banda. “El árbitro no debería haber comenzado el segundo tiempo y debería haberse informado por altoparlante que el partido con comenzaría si no se retiraban las banderas”, señaló la titular del Instituto contra la Discriminación y la Xenofobia, María José Lubertino, quien agregó que la institución donde fue figura Rozental debería pedir disculpas a los países sudamericanos implicados.

Los medios paraguayos y bolivianos no hicieron mucho lío, publicando la noticia en forma más descriptiva que analítica y denotando que fue una parte de la barra y no toda, quien se hizo parte de la “joda”, y además, hizo eco la petición de sanción de Lubertino, que parece haber aminorado la situación.

Hace poco también; otro hecho similar ocurrió en un partido que jugaba Gimnasia de Jujuy contra Argentinos Juniors y el árbitro, Saúl Laverni; ante los insistentes reclamos del Presidente de los locales, Raúl Ulloa, en plena cancha, lo llamó “boliviano” generando la ira del directivo que vociferaba reiteradamente “ME LLAMO BOLIVIANO!!!” peor que si le hubieran sacado la madre. La reacción irritable del Presidente del Lobo jujeño generó más polémica que el supuesto insulto de Laverni y tuvo que salir a aclarar que no tenía nada contra Bolivia.

Andar molestando a los que son más morenitos, a mi no me hace mucho sentido y no creo que Chile sea un país aséptico en términos racistas; pareciera que la homogeneidad de nuestras bases raciales nos evita muchas incomodades relacionadas al tema; no obstante las recientes inmigraciones peruanas a Santiago han demostrado que igual hay ‘chilearios’ que se hacen los “razapura” (?).

En Argentina, los que se hacen los “progre” dicen que simplemente que la reacción violenta ante el insulto, – en base a la respuesta de Ulloa – por parte de los argentinos avala el racismo; que simplemente hay que hacerse los cool ante los improperios. “No es racismo, es sólo burla”; “Si me molesta, soy discriminador” ¿Es esa la única medida para evitar estas situaciones?

Y lo otro y más importante (?). ¿Cuando veremos banderitas chilenas?

Bolívar, sacúdete en tu cripta.

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