El primer tiempo mostró a los de la sexta región con mejor dominio de pelota, pero sin llegadas claras, ya que los árabes se las arreglaban para doblar siempre las marcas y los de Sampaoli carecieron de ideas para superar el orden de los pupilos de Musrri.
A pesar del aparente dominio de los celeste, las mejores llegadas fueron para Palestino, sobre todo a través del cuadrado que formaban Pericás, Carrasco, Aquino y Pineda (que entró por el lesionado Ibáñez). El que más destacó de estos cuatro fue el juvenil Pineda quien pudo abrir en una excelente media vuelta que se fue alta.
Cuando los tetracolores manejaban el partido, esperando bien parados atrás, una buena combinación entre Carrasco y Pineda, y este último que baila a su marcador, mete un centro que da en el cuerpo de Cristóbal González para la apertura de cuenta. El gol fue al finalizar el primer tiempo y significó un duro golpe para los rancagüinos que se fueron al descanso con la obligación de remontar un marcador adverso. Para colmo, la nota negra la puso nuevamente la hinchada celeste que con un piedrazo mandaron fueron del partido a Alejandro Carrasco. Una vergüenza nuevamente y ya es hora de que los hinchas del “capo de provincias” se hagan ver. Si quieren ser capos a punta de violencia y de hacerse los choros, lo único que muestran es un intenso patetismo.
En el segundo tiempo, la tónica siguió siendo la misma, O´Higgins se siguió viendo mal con la pelota, no llegó con claridad casi nunca y se limitó a acumular delanteros, pero sin crear peligro.
A pesar de eso la eliminatoria seguía abierta, ya que con un gol bastaba para que O`Higgins, que tiene a un goleador como Bareiro, que a pesar de que no se vio bien, y al que tampoco ayudó el mal juego de Beausejour y Fuenzalida, seguía luchando y podía tener alguna en cualquier momento. Sin embargo una pelota larga le llegó a Aquino, el paraguayo (al que Espina, demostrando su ojito, le dijo que servía para tercera) se llevó a la defensa de O´Higgins y remató arriba al primer palo de Tejas, sentenciando el partido.
Lo que siguió fue más de la impotencia de los de Sampaoli, quien se fue expulsado por reclamar quien sabe que y un solvente trabajo de la defensa de los de la Cisterna, comandada por Zelaya. Al final Ailton de penal maquilló en algo la derrota de los de O´Higgins que tendrán que demostrar un poco más, tanto en lo futbolístico como en el comportamiento de su gente, para ganarse un apodo (capo de provincia) que hasta ahora aparece más que nada como una simple bravata.
