De niño, cuenta la historia, era el mimado de mamá; quien le decía a Alexsito que se ponga al arco porque había menos riesgo de lastimarse. Obvio, el hermano le rompió el complejo edípico y lo mandó a correr adelante porque el muchacho tenía talento.
Contra el Reggina, el 93, debutó en las redes con la camiseta de la Juve. Ahí era compañero de Ravanelli arriba junto a Vialli y a Baggio que era el Capo de la época en Italia a pesar de haber pifiado un penal en la Final del Mundo el 94. Justamente una lesión de este último, le significó la oportunidad a Del Piero, que se convirtió en genio y figura del doblete, Scudetto y Copa Italia del 95 para la Juve.
El 96, Del Piero se mete ya consolidado en el corazón de los turineses cuando lidera a la Juve a ganar la Champions ganando en la final al Ajax de Holanda. Al rato, le embocó a River cuando ganó también la Intercontinental (si no me equivoco, Salas jugó unos minutos ese partido).
La temporada 97-98 fue la consolidación individual. 32 pepinos en 41 partidos. Finalista de la Champions (1-0 perdieron contra el Madrid), pero en Noviembre, en partido contra el Udinese, se rompió los ligamentos en la lesión más grave de su carrera. 9 meses out.
Después volvió y lo empezaron a jubilar a cada rato trayéndole supuestos reemplazantes que nunca pudieron desbancar al 10.
Pegamos el salto hasta la manipualación de partidos que metió la Juve que le significó un castigo de bajar a la Serie B, y es acá donde rescato la imagen de Del Piero. Identificado con la camiseta blanquinegra, no dudó en jugar en Segunda, para defender sus colores cuando era muy probable que equipo de primer nivel no le iba a faltar.
En el ascenso, del Piero fue el goleador (21 goles) y ahora, comanda, con 34 años el regreso a Serie A de la Juve. La temporada pasada, la Juve logró posición de Champions y nuestro personaje de hoy fue el Cappocanonieri con 21 goles.
Por la Juventus lo dejó todo y una guinda de la torta (esperemos que quden varias guindas más), fue ayer cuando le metió dos pepazos al Real Madrid en el Bernabéu que lo terminó aplaudiendo cuendo fue reemplazado en los descuentos.
El desafío, ahora, es que me digan, especialmente hinchas de equipos grandes; si tienen algún ídolo que pisando los 30 años, después de haber ganado todo, y debido a una sanción externa, jugarían por su equipo en Segunda para volver a ser figuras en Primera. ¿Marcelo Salas?, ¿Sanhueza?, ¿Lucho Pato?
La pregunta está hecha.
