La teleserie es la siguiente; Racing contrato al ex entrenador de Cerro Porteño, Gustavo Costas, en un nuevo intento por enmendar el rumbo y hacer una presentación al menos decente en el campeonato Argentino.
Costas tentó al portero de Cerro Porteño, el hasta entonces desconocido Hilario Navarro para venirse a Racing junto a cuatro de sus compañeros, Erwin Avalos, Marcos Cáceres y José Domingo Salcedo, ante lo cual los guaraníes aceptaron y se sumaron a la disciplina de la Academia, hospedándose en un hotel pagado por el equipo mientras participaba en los entrenamientos y se veía el asunto de su contrato.
Pero repentinamente, Navarro abandono el Hotel sin avisarle a la gente de la acade y apareció negociando su pase con River Plate.
Finalmente la operación se cayó y el barsa de Navarro volvió con la cola entre las piernas a Avellaneda mandándose la siguiente declaración al innombrable;
—Costas estaba desilusionado. En su lugar, ¿te hubieras sentido igual?
—Sí, obvio. Pero él sabe qué clase de persona soy, me conoce muy bien, sabe que no soy mala leche, que los empresarios manejan todo y los jugadores son los últimos en enterarse.
En mi opinión es una excusa mas que lamentable, digna de un cabro chico excusándose de que las decisiones las toma su mama, pero lejos lo mas dramático es lo mercenarios que pueden llegar a ser algunos jugadores y sus representantes y el descaro que tienen para hacer negociaciones a espaldas, traicionando confianzas y acuerdos. Ya no hay nada sagrado en el fútbol amigos.
y al final fichó en Racin??’
jajaja
caraeraja XD
tanto lío por un arquero q no lo conoce nadie
Yo no lo habria fichado ni cagando despues de eso, que se vaya de vuelta a Paraguay xD