Nadie sabe qué fue primero, el huevo o la gallina.
En caso de defensores y delanteros, pareciera que fueron los primeros en ganar estatura.
Fuertes y espigados zagueros comenzaron a aparecer en diversas defensas del mundo, tratando de contarrestar con envergadura y potencia a los delanteros hábiles y goleadores, que se desgataban chocando contra el muro minuto a minuto. Al rato aparecieron delanteros igual de grandotes, para que el toque toque por abajo se convierta en ruta antigua, y se pudiera de un solo movimiento, tirar vía aérea la pelota para que alguno de esos delanteros grandotes recibiera cerca del arco rival.
Hasta hace poco, su reputación era limitada a ser rústicos con respetable cabezazo, pero paulatinamente se ha llegado a decir incluso, al otro lado de la cordillera, que sin un “9 grandote” no se puede ganar y que sólo habilidosos chiquitos no basta.
Uno de los hechos que cambió la perspectiva a nivel de fútbol mundial, fue lo que ocurrió en Valencia con Claudio López. Traspaso millonario del “piojo” a la Lazio y como reemplazante, al Mestalla llegó John Carew (1,95) que despertó las naturales sospechas en los hinchas. El grandote noruego no fue ‘pichichi’ ni mucho menos pero sorprendió con velocidad y habilidad junto a un Valencia que fue finalista de la Champions.
Previos a Carew, dos delanteros de más de 1,90 ya habían demostrado además de juego aéreo, toques líricos a ras de piso. Nwanko Kanú (1,97) en el Arsenal y Teddy Sheringam en el Manchester (1,91). No tan hábil, pero con un plus en el cabezazo, estaba el alemán Oliver Bierhoff (1,91) (ex Udinese y Milán). Menciones honrosas para el holandés Pierre van Hooijdonk (1,94) y el Checo Jan Koller (2,02)
En Sudamérica, por temas de biotipos vemos menos delanteros grandotes que en Europa, no obstante, Martín Palermo (1.90) -que despertó las mismas suspicacias en hinchas boquenses que Carew en Valencia- sentó un antes y un después en el concepto de goleador en Argentina. El centro pasado y cabezazo a contrapié del arquero es marca registrada para el “Loco” que además de gol le suma muchas ganas a su juego que lo tiene como el mayor goleador de la historia de Boca. Latinos dignos de ser mencionados, el paragua Roque Santa Cruz (1,90), y el charrúa Sebastián Abreu (1,90).
Hoy por hoy, el grandote habilidoso y para mí el mejor centroldelantero del momento, es Zlatan Ibrahimovic (1,92); futbolisticamente, poco se esperaría habitualmente de un sueco y además hijo de bosnios, pero el delantero hoy del Inter es completo, derecha, zurda, remate de lejos, caño, taco, lo que le pidas.
En la vereda de al frente, está el Peter Crouch (2,01), que a pesar de tener al Liverpool y a la Selección Inglesa en el currículum, carga con el estigma de grandote torpe.
En un fútbol cada vez más físico pareciera que el tema de la estatura ya es inevitable, además porque los delanteros grandotes son cada vez menos troncos y torpes, además ayudan en juego aéreo en área propia para barreras o jugadas paradas en contra. En desmedro, varios centrodelanteros chiquitos por ejemplo, han quedado al margen del fútbol de elite. Javier Saviola, es un ejemplo, el mejor de América algún dia, hoy 5to delantero en el Real después de haber sido desechado del Barcelona previamente.
Jugadores como Romario (1,68) ya retirado, parece no tener cabida como centrodelantero en el fútbol actual aunque subsistan fenómenos herederos como Sergio Aguero o Humberto Suazo (ambos 1,73).
La búsqueda del gol siempre será de caminos diversos, hoy por hoy, los grandotes hacen primar la vía aérea. Tévez, Alexis Sánchez, o Rooney, son desplazados a las bandas a correr a los volantes rivales incluso para dejarles el centro del área a los grandotes que se han adueñado del pedazo de tierra.
En caso de defensores y delanteros, pareciera que fueron los primeros en ganar estatura.
Fuertes y espigados zagueros comenzaron a aparecer en diversas defensas del mundo, tratando de contarrestar con envergadura y potencia a los delanteros hábiles y goleadores, que se desgataban chocando contra el muro minuto a minuto. Al rato aparecieron delanteros igual de grandotes, para que el toque toque por abajo se convierta en ruta antigua, y se pudiera de un solo movimiento, tirar vía aérea la pelota para que alguno de esos delanteros grandotes recibiera cerca del arco rival.
Hasta hace poco, su reputación era limitada a ser rústicos con respetable cabezazo, pero paulatinamente se ha llegado a decir incluso, al otro lado de la cordillera, que sin un “9 grandote” no se puede ganar y que sólo habilidosos chiquitos no basta.
Uno de los hechos que cambió la perspectiva a nivel de fútbol mundial, fue lo que ocurrió en Valencia con Claudio López. Traspaso millonario del “piojo” a la Lazio y como reemplazante, al Mestalla llegó John Carew (1,95) que despertó las naturales sospechas en los hinchas. El grandote noruego no fue ‘pichichi’ ni mucho menos pero sorprendió con velocidad y habilidad junto a un Valencia que fue finalista de la Champions.
Previos a Carew, dos delanteros de más de 1,90 ya habían demostrado además de juego aéreo, toques líricos a ras de piso. Nwanko Kanú (1,97) en el Arsenal y Teddy Sheringam en el Manchester (1,91). No tan hábil, pero con un plus en el cabezazo, estaba el alemán Oliver Bierhoff (1,91) (ex Udinese y Milán). Menciones honrosas para el holandés Pierre van Hooijdonk (1,94) y el Checo Jan Koller (2,02)
En Sudamérica, por temas de biotipos vemos menos delanteros grandotes que en Europa, no obstante, Martín Palermo (1.90) -que despertó las mismas suspicacias en hinchas boquenses que Carew en Valencia- sentó un antes y un después en el concepto de goleador en Argentina. El centro pasado y cabezazo a contrapié del arquero es marca registrada para el “Loco” que además de gol le suma muchas ganas a su juego que lo tiene como el mayor goleador de la historia de Boca. Latinos dignos de ser mencionados, el paragua Roque Santa Cruz (1,90), y el charrúa Sebastián Abreu (1,90).
Hoy por hoy, el grandote habilidoso y para mí el mejor centroldelantero del momento, es Zlatan Ibrahimovic (1,92); futbolisticamente, poco se esperaría habitualmente de un sueco y además hijo de bosnios, pero el delantero hoy del Inter es completo, derecha, zurda, remate de lejos, caño, taco, lo que le pidas.
En la vereda de al frente, está el Peter Crouch (2,01), que a pesar de tener al Liverpool y a la Selección Inglesa en el currículum, carga con el estigma de grandote torpe.
En un fútbol cada vez más físico pareciera que el tema de la estatura ya es inevitable, además porque los delanteros grandotes son cada vez menos troncos y torpes, además ayudan en juego aéreo en área propia para barreras o jugadas paradas en contra. En desmedro, varios centrodelanteros chiquitos por ejemplo, han quedado al margen del fútbol de elite. Javier Saviola, es un ejemplo, el mejor de América algún dia, hoy 5to delantero en el Real después de haber sido desechado del Barcelona previamente.
Jugadores como Romario (1,68) ya retirado, parece no tener cabida como centrodelantero en el fútbol actual aunque subsistan fenómenos herederos como Sergio Aguero o Humberto Suazo (ambos 1,73).
La búsqueda del gol siempre será de caminos diversos, hoy por hoy, los grandotes hacen primar la vía aérea. Tévez, Alexis Sánchez, o Rooney, son desplazados a las bandas a correr a los volantes rivales incluso para dejarles el centro del área a los grandotes que se han adueñado del pedazo de tierra.
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Holi
y esto??
como llegue aca????
A través de un vórtice abierto en el
sapo de la vale rothBar de CT